Homenaje y entrega de los restos de cuatro nuevas víctimas del fascismo identificadas en el Barranco de Víznar (Granada)

Homenaje y entrega de los restos de cuatro nuevas víctimas del fascismo identificadas en el Barranco de Víznar (Granada)

Los restos de Carmen Rodríguez Parra, José Raya Hurtado, Francisco Soriano López y José García, las cuatro últimas personas identificadas en el Barranco de Víznar, fueron entregados a sus familiares el pasado 19 de diciembre en el Albergue Municipal de Víznar, en un acto abierto al público. Este actividad pone fin a la quinta campaña del proyecto «Barranco de Víznar, lugar de memoria». Durante la recta final de la misma se ha exhumado la mayor fosa común encontrada hasta la fecha en dicho paraje. Desde el inicio de los trabajos en el barranco en 2021 se han recuperado 194 víctimas asesinadas.

 

Se espera que a comienzos de 2026 la Universidad de Granada desempeñe una nueva campaña de trabajos en Víznar.

Carmen Rodríguez Parra, Madre Carmela

Natural y vecina de Granada, había nacido el 13 de mayo de 1884. Domiciliada en la calle Elvira 40, estaba casada con Antonio López Capel y tenía dos hijas, llamadas Nieves y Carmen López Rodríguez. Regentaba junto a su marido Taberna Carmela, un establecimiento en la planta baja del edificio donde residían. Mujer politizada y activa, era miembro de la CNT-AIT de Granada. Su taberna será lugar de encuentro y reunión para los movimientos de izquierda de la ciudad, especialmente de los grupos anarquistas granadinos.

 

Profundamente comprometida contra las injusticias, era conocida por ayudar a los desamparados y perseguidos políticamente. Desde su taberna apoyaba económicamente un gran número de causas, como la recaudación de dinero para la hija del militante de la CNT-AIT Miguel Illescas, asesinado por la policía en la calle Elvira cuando pegaba carteles para convocar una huelga general en julio de 1931, o el apoyo a las familias de los presos y fallecidos tras el intento del golpe militar de Sanjurjo en el verano de 1932.

Tras la sanjurjada, la taberna fue clausurada, permaneciendo cerrada hasta noviembre de 1932, cuando el movimiento obrero de la ciudad consigue su reapertura, en un contexto de agitaciones y huelgas convocadas por la CNT-AIT. Pero, a partir de este momento, la taberna sufrirá un acoso policial constante, con vigilancias, redadas y detenciones. En las elecciones de febrero de 1936, donde la CNT-AIT no propuso una abstención activa, la taberna se convirtió en oficina electoral del Frente Popular y con la repetición de las elecciones en Granada, Carmen ejercerá de interventora en mayo de 1936.

 

Tras el inicio de la sublevación militar, Carmen fue detenida y encarcelada. El 15 de agosto de 1936 fue trasladada a Víznar, donde será fusilada en el barranco de Víznar en un grupo formado por 4 mujeres. Tenía 52 años.

Sirvan estas palabras sobre Carmen Rodríguez Parra, publicadas en abril de 1933 en el periódico La Tierra, como homenaje a su figura: “Recibe, Madre Carmela, el homenaje de mi profunda admiración, ya que yo veo en ti uno de los focos más grandes de bondad y luz, necesarios para alumbrarnos en estos tiempos de tinieblas y maldad”.

La familia de la Madre Carmela pidió a la CNT-AIT de Granada que estuviera presente en el acto, terminándolo con el canto de «A las barricadas», quedando la familia muy emocionada por el homenaje a Madre Carmela tantos años después.